Cuarentena en diez películas

Por motivos que explico aquí, durante los primeros diez días de cuarentena me propuse mirar una película por día. Advierto que el criterio de selección fue caprichoso.

DÍA 1

15/03/2020

El faro (The Lighthouse) (2019) . Dir:  Robert Eggers Actores: Willem Dafoe, Robert Pattinson. Genero: Drama. Fantástico. Terror. 

Se me ha hecho por momentos un poco lenta, pero el resultado es interesante. Podríamos decir que la película se trata de el descenso a la locura, un estudio inquietante de la masculinidad, marxismo puro y duro y una actualización del mito de Poseidón y Prometeo. Robert Eggers metió todos estos ingredientes en la licuadora generando una película de terror o una comedia romántica (todavía no lo tengo claro). Eggers tiene un estilo que parece por momentos homenajear a David Lynch y otros al mismísimo Lovecraft.

Moralejas de la película:

1. Si estás en una isla desierta con Willem Dafoe borracho hasta la médula, POR NINGÚN MOTIVO le digas que no te gusta su comida (problemas).

2. Nunca le digas a Robert Pattinson lo que tiene que hacer (más problemas).

3. Nunca mates una gaviota.

The Lighthouse es de esas películas que no me queda claro si son brillantes o es una estupidez rampante. Lo que sí sé es que disfruté el viaje.

Puntaje: 7/10

DÍA 2

16/03/2020

Frago (1996). Dir: Joel Coen, Ethan Coen. Actores:  William H. Macy, Frances McDormand, Steve Buscemi Genero: Comedia negra. 

Día TRES de cuarentena.

Fargo (1996). Dir: Joel Coen, Ethan Coen. Actores: William H. Macy, Frances McDormand, Steve Buscemi Genero: Comedia negra.

[Pequeño spoiler alert]

Debía tener doce o trece años cuando alguno de mis hermanos alquiló (en VHS) Fargo. Es imposible aburrirse con este policial negro plagado de escenas satíricas y muertes bizarras.

Pero lo que hace de Fargo un peliculón es que se trata de un cuento moral que aplica la justicia poética a rajatabla. Es curioso y divertido el sentimiento de catarsis que se genera al ver como los personajes son recompensados, o sufren absurdas (y sangrientas) consecuencias por cada uno de sus actos. Nadie escapa a la ley de causa y efecto de los hermanos Coen.

O, en palabras de Frances McDormand [mientras lleva esposado en el asiento trasero a uno de los asesinos]:

«La vida es más que conseguir un poco de dinero, ¿no sabes eso? Y aquí estás tú, y hoy hace un día hermoso. ¿Para qué? No lo entiendo».

(Yo tampoco, Frances)

Puntaje: 8,5/10

DÍA 3

17/03/2020

El séptimo sello (1957). Dir: Ingmar Bergman. Actores: Max von Sydow. Bibi Andersson. Genero: Drama, Fantástico.


[Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia]

Día CUATRO de cuarentena.

El séptimo sello (1957). Dir: Ingmar Bergman. Actores: Max von Sydow. Bibi Andersson. Genero: Drama, Fantástico.

[Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia]

El Séptimo Sello ocurre durante la peste negra (s. XIV), el protagonista logra engañar la muerte jugando al ajedrez. Después de ganar esta infame partida, Antonius Block (el protagonista) tiene la oportunidad de hacer algo significativo con el poco tiempo de vida que le queda. Y en vez de tomar un decisión razonable, es decir, pasar sus últimos momentos en bares y burdeles borracho hasta la manija (o así lo hubiera resuelto mi amigo Pasolini), decide preguntarse por el sentido de la vida.

Es interesante notar que el banco y negro de la película —que condice con la metáfora del tablero de ajedrez— evoca la batalla entre el racionalismo y la fe (creo que por ahí van los tiros). La película es un momento mori (en latín, “recuerda que morirás”) constante.

¿Qué saco el limpio después de esta hora y media? La vida tiene sentido incluso incluso sin un creador. Este hidalgo sueco llega a la conclusión al final de la película, ironías de la muerte, que capaz el sentido de la vida está en el mundo natural y en la comunidad y que no hace falta rascar mucho más.

Memorándum mental:

1) Darme cuenta que la vida es esto, es lo que hay (de ser posible un par de años antes de que la parca llegue).

2) No mirar una película así a la ligera.

Más allá del Fast-Frankl que acabo de hacer, El séptimo sello merece ser tomada en serio porque es una alegoría compleja (tanto a nivel filosófico como bíblico). Daría para varios artículos y post, pero el tiempo es finito.

Puntaje: 9/10.

DÍA 4

18/03/2020

Jojo Rabbit (2019). Dir: Taika Waititi. Actores: Roman Griffin Davis, Thomasin McKenzie, Scarlett Johansson. Genero: Guerra, Drama, Comedia. 

Día CINCO de cuarentena

Jojo Rabbit (2019). Dir: Taika Waititi. Actores: Roman Griffin Davis, Thomasin McKenzie, Scarlett Johansson. Genero: Guerra, Drama, Comedia.

Un tío que me conoce bien me recomendó esta película hace un par de meses y prometí verla. La verdad es que me reí y me sentí triste en varios momentos (algunos en simultáneo). La premisa podría resumirse de esta manera: Un niño se enamora de una chica judía que su madre esconde en la casa, pese a las interferencias de su amigo imaginario (un tal Adolf Hitler) que quiere evitar esta unión a todo costo.

Por momentos grotesca, esta sátira no llega a ser ofensiva de ninguna manera (a menos que sientas un especial cariño hacia el régimen nazi). El mensaje es claro, atemporal y conciso: no permitas que te laven el cerebro y cuestiona lo que te han enseñado.

Lo naive y la fotografía cargada de color —lo último que hubiera esperado de una película de la Segunda Guerra Mundial— genera un atmósfera a lo Wes Anderson. Si bien la historia tiene un mensaje, el propósito central es entretener.

Después de ver El Séptimo Sello, necesitaba algo ameno y liviano, así que agradezco la recomendación y la hago extensiva.

Puntaje: 8/10.

DÍA 5

Día SEIS de cuarentena

19/03/2020

Sunset Boulevar (1950) Dir: Billy Wilder. Actores: William Holden, Gloria Swanson, Nancy Olson. Genero: Cine negro. Drama. Comedia.

Por sugerencia de mi amigo Javier Couto, me decidí a ver Sunset Boulevard de Billy Wilder.

Cortando grueso el salame, la premisa es la siguiente: Gillis es un escritor hollywoodense que atraviesa una mala racha y por azar conoce a una actriz millonaria también caída en desgracia. La actriz en cuestión, Norma Desmond, es una vanidosa mujer de cincuenta años que supo ser una gran estrella del cine mudo, pero por su edad ya no es contratada en la nueva industria (ahora audiovisual). Gillis se debate entre tener una relación con esta acaudalada actriz o una joven escritora novel e idealista, Betty Schaefer (de veintidós años).

Lo interesante de la película no es, para mi gusto, con qué chica se queda, el dilema fundamental puede resumirse en conformismo (Norma) versus idealismo (Betty). Esta es una temática todavía vigente, ¿debería hacer lo que me gusta o lo que me da dinero?

En este drama satírico, Wilder hace una crítica punzante respecto cómo la maquinaria hollywoodense usa a su antojo a las personas, las enajena y cercena su creatividad. El caso más claro es el de Norma Desmond que vive en negación. No logra asumir que ha sido expectorada completamente por la industria del cine, que el tiempo ha pasado y que ya no tiene veinte años, como tampoco quiere entender que Gillis no la ama. Tanto así que cuando Gillis le dice explícitamente que no quiere tener una relación con ella, Desmond termina de demostrar que es una Glenn Close (en Atracción Fatal) de la década de los cincuenta y se corta las muñecas para llamar su atención (estrategia de seducción infalible). Así que Gillis decide hacer lo más razonable en estos casos: fingir que la ama para que no se mate (con estos dos, ¿qué puede salir mal?).

En contraposición, la relación de Gillis y Schaefer se retroalimenta de forma creativa. Gillis sabe qué fórmulas para escribir no funcionan y Schaefer está llena de ideas sin demasiada estructura. Entre los dos podrían escribir un buen guión para una película.

El mensaje es claro, sigue aquello que te mueve, te entusiasma y retroalimenta tu creatividad. Esta película también es acerca de asumir la realidad y sus consecuencias y de lo indispensable que es cada persona en la creación de una película (y sociedad).

La dirección y fotografía de Sunset Boulevard es impecable. Su longevidad (ya tiene setenta años) juega a su favor, especialmente porque su estética incrementa el sentimiento nostálgico que Wilder intentó transmitir.

En caso que la vean o la hayan visto me dicen.

Puntaje: 10/10.

A propósito, acepto otras sugerencias cinematográficas.

La vi en esta página: https://archive.org/details/SunsetBoulevard1950

Día 6

10/03/2020

Her (2013) Dir: Spike Jonze. Actores: Joaquin Phoenix, Scarlett Johansson. Genero: Ciencia ficción. Romance.

[Sin spoilers y con muchas preguntas]

Her es una historia de amor entre un hombre (Theodore) y un Sistema Operativo (Samantha). Esta cinta romántica nos llena de preguntas al punto que los espectadores llegamos a considerar esta relación serialmente. Las preguntas que nos deja Her son extremadamente relevantes en tiempos de identidades sustitutas (o “avatars”). Aquí planteo varias:

¿Es posible que los sistemas operativos puedan ser más humanos que los humanos?

Quiero decir, también nosotros estamos programados y con facilidad nos podemos convertir en máquinas que persiguen objetivos («máquinas deseantes», en términos de Deleuze) sin contemplar las consecuencias. Supongo que siempre se podrá contra-argumentar que los Sistemas Operativos no tienen alma, ¿pero qué es el alma? ¿Existe tal cosa? No existe una sola respuesta.

¿Una relación humano-computadora puede ser real?

Si para Theodore se siente real, ¿por qué sería menos lícito que una relación con una mujer de carne y hueso? Lacan decía que no existe la relación sexual. Con esto se refería a que solo existen las fantasías de cada uno, pero no un contacto real.
Es cierto que Theodore de alguna forma hizo a Samantha a su imagen y semejanza (el Sistema Operativo agrega nueva información constantemente, igual que nosotros), pero a lo largo de la película las diferencias los acerca, como también los distancia (igual que en cualquier otra relación).

Her nos deja claro que ya no existe tal cosa como el mundo real y el mundo virtual. El mundo virtual es una extensión de la realidad física que no sólo afecta la forma en que nos relacionamos entre nosotros, también tenemos una relación con la tecnología per se. Este cambio de paradigma es inminente ahora más que nunca. Es curioso, el Covid-19 nos fuerza a mantener un metro y medio de distancia entre nosotros y cada día que pasa estamos más pegados a los dispositivos.

Como ven, esta película habla del amor y la tecnología. Que después de todo, en un futuro no tan lejano puede que no sean cosas tan distintas.

Puntaje: 10/10.

Día 7

21/03/2020

No dejes rastro (Leave no trace) (2018). Dir: Debra Granik. Actores: Ben Foster, Thomasin McKenzie. Genero: Drama. Cine independiente.

Esta película explora en profundidad la relación padre-hija. La trama podría resumirse así: Un veterano de guerra vive en el bosque aislado de la sociedad con su hija adolescente hasta que son encontrados por la policía y se los obliga a reinsertarse en la sociedad.

Sin dejar rastro se centra en la humanidad de los personajes sin juzgarlos. Es una historia simple que trata acerca del trauma y la pérdida. La película es enteramente intuitiva y carece de escenas explosivas o diálogos sesudos. Debra Granik hace un buen trabajo al mostrar pero no decir.

Para mi gusto, SDR se destaca en tres puntos. El primero, es el viraje madurativo del personaje de Thomasin McKenzie (Tom) que pasa de ser una niña a tener que adaptarse a la vida en comunidad. El segundo, la composición del personaje de Ben Foster (Will), con Trastorno de Estrés Post Traumático, es excepcional y distinto a los “flashbacks de Vietnam” que estamos acostumbrados. Y tercero, es interesante ver cómo los intereses de ambos se van bifurcando cada vez más hasta llegar a un final que tiene sentido.

Diré también que la película se hace lenta y requiere un compromiso de atención en cada plano, pero está bien llevada. Creo que vale la pena pese a esta advertencia.

Puntaje: 8/10.

Día 8

22/03/2020

Monty Python y los Caballeros de la Mesa Cuadrada (1975). Dir: Terry Gilliam. Actores: Graham Chapman, John Cleese, Terry Gilliam. Genero: Comedia.

Con excepción de La vida de Bryan que cada escena es memorable, los Monty Python tienen grandes momentos y otros bastante predecibles (o quizás, tan gastados por infinidad de otros comediantes que por momentos no logran superar el paso del tiempo). Con Los caballeros de la mesa cuadrada me pasó exactamente esto, tiene momentos que no llegan a hacerme reír y otros sublimes.

De todas formas encontré en Los caballeros de la mesa cuadrada una escena que es la representación perfecta de cómo han vivido (y en muchos casos viven) la amenaza del Covid-19 muchísimas personas y lideres políticos.

Perdón por el humor negro, pero el paralelismo es tan trágico como inevitable.

Puntaje: 6/10.

Día 9

23/03/2020

El Hoyo (2019). Dir: Galder Gaztelu-Urrutia. Actores: Iván Massagué, Antonia San Juan, Zorion Eguileor. Genero: Suspenso, Ciencia Ficción.

Aupa ahi, Euskaldunak!

[Este thriller vasco y claustrofóbico, con una obvia crítica social, forma parte del catálogo de Netflix desde el viernes pasado]

La trama se podría resumir mas o menos así: El protagonista se despierta en un edificio junto a otro personaje. En el medio de la habitación hay un hoyo por el cual un ascensor desciende desde el “piso 0” (último piso) hasta la planta baja. Cada día en el piso 0 se deposita un contundente manjar con la comida preferida de cada interno. El problema es que los que están en los pisos de más arriba comen a su antojo sin preocuparse de los que están en los pisos más abajo. Esto ocurre porque cada cierto tiempo los internos se despiertan en un piso distinto (quien estuvo arriba, vuelve a estar abajo y viceversa). El resentimiento de haber pasado hambre por la avaricia de “los de arriba” hace que una vez que la comida (poder) está garantizada no sólo no importe racionalizarla, sino que comen por demás como una especie de venganza o resentimiento (el razonamiento sería algo así: “pudiendo haber ayudado, estos HDP no lo hicieron, así que se jodan”, básicamente).

La película plantea la disyuntiva idealismo solidario versus individualismo. La pregunta central de El Hoyo es cómo salir de este juego social perverso (la GRAN pregunta que todos nos hacemos, supongo). El desarrollo se hace muy llevadero y el desenlace me resultó —desde un punto de vista concreto bastante— cándido, pero confieso que como recurso poético le encuentro un significado atractivo.

La fotografía está muy bien, la trama es ágil, las actuaciones son especialmente buenas. Más aún, me dejó pensando en el final, la compleja alegoría de castas y luchas entre esclavos.

Zorionak de nuevo.

Puntaje: 8/10.

PD: A quien le interese saber más acerca de esta película, le sugiero que lea la review de David Ontoria que está muy completa y hace unas conexiones filosóficas interesantes: https://www.auxmagazine.com/…/el-hoyo-modelica-ficcion-va…/…

Día 10

24/03/2020

Una noche en la ópera (A night at the opera) (1935) Dir: Sam Wood. Actores: Groucho, Chico y Harpo Marx. Genero: Clásico. Comedia.

Hacer esta reseña es fácil, la puede escribir hasta un niño de cinco años:

¡TRAIGAN A UN NIÑO DE CINCO AÑOS!

Esta comedia es un absoluto caos, por momentos se pierde por completo el hilo de la trama, utiliza el recurso de los golpes en la cabeza para generar desmayos por lo menos ocho o nueve veces, hay escenas que tienen errores innecesarios en la edición, pero nada de esto importa. Me explico:

Aquí cada uno hace lo que sabe hacer. Groucho, se encarga del humor inteligente y sarcástico. Chico, juega a hacerse el tonto (pero no se le escapa una). Y Harpo, que casi no habla, hace uso de la comedia física y el humor musical. La película no se sostiene por la trama (que no creo que a nadie le importe), sino por el talento de estos tres hermanos.

(En realidad son cuatro, no sé qué pasó con Zeppo).

Todavía se sentían las repercusiones de la crisis del 29, así que humor de Groucho gira generalmente en torno al dinero (al parecer las cosas no han cambiado tanto). Una noche en la ópera tiene momentos míticos. Aquí ocurre la famosa escena del camarote, Chico y Groucho hacen un gag genial leyendo un contrato y Harpo, hace reír tocando a la perfección el piano y el arpa. Con ese pedazo de talento prácticamente no se necesita guión ni presupuesto.

En fin, estas son mis convicciones respecto a Una noche en la ópera… (pero si nos les gusta, tengo otras;)

Puntaje: 9/10.

Volveré a comentar películas en la próxima pandemia, así que estén atentos.

Un abrazo (a metro y medio de distancia) y gracias por acompañarme.